El Señor de la Santa Cena recupera su estética original tras la restauración de Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo
La imagen de Pedro Pérez Hidalgo ha regresado al culto este tras una intervención que ha permitido solucionar importantes problemas estructurales, recuperar la lectura de su policromía y mejorar la estabilidad del conjunto.
El Señor de la Santa Cena ya se encuentra nuevamente al culto en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción después de la intervención de conservación y restauración realizada por Miguel Ángel Sánchez Jiménez y Manuel Espejo Mármol. La imagen titular de la Hermandad de la Santa Cena ha sido presentada este sábado 7 de noviembre, una vez concluidos unos trabajos que han permitido resolver diferentes alteraciones que afectaban tanto a la estabilidad de la talla como a su aspecto estético.
La intervención ha tenido que afrontar, en primer lugar, importantes problemas de carácter estructural. Uno de los más delicados se encontraba en la unión de la mascarilla con el resto de la talla, cuyo ensamblaje presentaba una separación considerable que comprometía su estabilidad y suponía un riesgo real de desprendimiento durante los traslados y las salidas procesionales. A ello se sumaba el debilitamiento de la madera como consecuencia de un antiguo ataque de insectos xilófagos, ya inactivo, pero que había afectado considerablemente al soporte.
Para solucionar estas deficiencias, los restauradores retiraron los antiguos refuerzos de pasta y papel encolado que se habían incorporado en intervenciones anteriores y procedieron a consolidar y reconstruir el soporte, antes de realizar un nuevo ensamblaje de la mascarilla. Asimismo, se revisó el sistema de anclaje de la escultura a su peana, mejorando las condiciones de estabilidad y seguridad del conjunto.
Otro de los capítulos fundamentales de la restauración ha sido la recuperación de la policromía. La imagen acumulaba distintas intervenciones históricas, especialmente las realizadas después de los daños ocasionados por el derrumbe de la cubierta del templo que la custodia. Aquellas actuaciones habían incorporado numerosos repintes y nuevas aplicaciones de pan de oro sobre las superficies doradas originales, modificando con el paso del tiempo la lectura cromática de la talla.
Los trabajos han permitido eliminar la suciedad acumulada y retirar los repintes que ocultaban la policromía del rostro, recuperando sus matices y valores originales. Una actuación similar se ha llevado a cabo en las manos, donde la eliminación de las capas superpuestas ha permitido recuperar visualmente la policromía conservada y reintegrar las numerosas pérdidas existentes.
En cuanto a la túnica y el manto, el criterio de intervención ha sido diferente. Los restauradores han optado por respetar las distintas fases históricas que presenta la imagen, conservando las sucesivas aplicaciones de oro que forman parte de su historia material. Para armonizar las superficies y reintegrar las pérdidas se ha empleado mica, un pigmento dorado reversible que permite recuperar una lectura visual más uniforme sin ocultar los testimonios de las intervenciones anteriores.
La actuación se ha completado con la incorporación de nuevos sistemas de sujeción para algunos de los atributos de la imagen. En concreto, se ha realizado un nuevo sistema para las potencias, obra de José Redondo, y otro para el cáliz, elaborado por Antonio Casado, con el propósito de mejorar su colocación y estabilidad.
Una trayectoria vinculada al patrimonio cofrade
La intervención del Señor de la Santa Cena se suma a los diferentes proyectos de conservación y restauración desarrollados por Miguel Ángel Sánchez Jiménez y Manuel Espejo Mármol, cuya actividad profesional tiene su sede en Montilla y se extiende por distintos municipios de la provincia de Córdoba.
Entre sus trabajos más recientes se encuentran la restauración del Santísimo Cristo de la Misericordia, en Montilla; Nuestro Padre Jesús Nazareno, de Montemayor; Nuestra Señora de la Soledad, de La Rambla; y Santa Marina de Aguas Santas, patrona de Fernán Núñez. A estas actuaciones se añaden diferentes intervenciones en Lucena, donde han trabajado sobre imágenes como Nuestra Señora de las Angustias, el Santísimo Cristo del Buen Fin, Nuestra Señora de la Pasión y Ánimas y la Virgen del Rosario de la parroquia de Santo Domingo.
Una imagen de Pedro Pérez Hidalgo
El Señor de la Santa Cena es una obra del escultor malagueño Pedro Pérez Hidalgo, realizada en 1960 para la hermandad montillana. Desde entonces, la imagen se ha convertido en una de las referencias devocionales de la corporación del Martes Santo, formando parte del conjunto escultórico que representa el pasaje evangélico de la institución de la Eucaristía.
Con esta intervención, la Hermandad recupera una de sus imágenes titulares en mejores condiciones de conservación y garantiza su estabilidad de cara a los próximos años. El regreso al culto permitirá, además, contemplar el resultado de unos trabajos que han abordado de manera conjunta las necesidades estructurales y estéticas de una talla con más de seis décadas de historia.
Redacción - Álvaro Carrasco
Imágenes - Manuel Espejo
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