La Reina de los Ángeles, historia viva de la Semana Santa montillana del siglo XX

La talla, venerada en la Ermita de Belén desde el año 2000, llegó a procesionar con la Borriquita, la Santa Cena y el Resucitado.


Hoy, 2 de agosto, la Iglesia celebra la festividad de la Reina de los Ángeles, una advocación mariana estrechamente ligada a la espiritualidad franciscana. Su origen se encuentra en la pequeña iglesia de Santa María de los Ángeles, conocida como la Porciúncula de Asís, restaurada por San Francisco de Asís y considerada el corazón de la Orden Franciscana.


La (aún) Virgen de la Paz tras la Borriquita a mediados del siglo pasado.
(Imagen: González. Archivo fotográfico de Tomás Rubio)
En Montilla, esta advocación está representada desde el año 2000 en la Ermita de Belén, donde recibe culto una imagen de gran valor histórico para la Semana Santa montillana en el último siglo. La talla fue recibida por la Hermandad de Belén por mediación del sacerdote montillano don Cristóbal Gómez Garrido, pasando desde entonces a ser venerada bajo la advocación de Reina de los Ángeles.


Sin embargo, la historia de esta imagen se remonta décadas atrás. A comienzos del pasado siglo recibió culto y procesionó como Santa María Magdalena. Posteriormente, durante aproximadamente medio siglo, fue venerada bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz, llegando a procesionar junto a distintas corporaciones de la ciudad, como la Hermandad de la Entrada Triunfal en Jerusalén a mediados del siglo XX, la Hermandad de la Santa Cena y la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado entre 1962 y 1999.


La talla el Domingo de Resurrección de 1989.
(Imagen: Rafael Vázquez)
La imagen llegó a contar con una hermandad propia durante más de dos décadas, hasta que en 1987 fue aprobada canónicamente su fusión con la Hermandad del Santísimo Cristo Resucitado, formando desde entonces una única corporación.



Curiosamente, durante su etapa como en la Hermandad de la Borriquita, la imagen llegó a procesionar bajo un singular palio blanco de cajón bordado, vistiendo un terno del mismo color y portando un báculo. Su estética se caracterizaba por un abundante enjoyamiento, mientras que en los varales del paso figuraban varios ángeles que flanqueaban la talla, conformando una iconografía única en la localidad.

La Reina de los Ángeles preparada para la Función de hoy, a las
21:00h en la Ermita de Belén

En la actualidad, la imagen no procesiona, aunque en 2018 se planteó recuperar su salida con motivo del Rosario de la Aurora celebrado en la festividad de la Inmaculada Concepción, que realizó un singular recorrido hasta el Cementerio Municipal.


Ese mismo año culminó la restauración llevada a cabo por el escultor pontanés Pedro García Velasco, después de que la talla sufriera importantes alteraciones tras una desafortunada intervención realizada en 2016. Aquellos trabajos permitieron recuperar la estética original de la imagen, devolviéndole el aspecto con el que hoy recibe culto en la Ermita de Belén.


Redacción - Álvaro Carrasco


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