Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo culminan la restauración del Nazareno de Montemayor
La imagen fue repuesta al culto en la jornada de ayer tras culminar un proceso de restauración que se ha prolongado durante cuatro meses.
La espera terminó para los devotos de Jesús Nazareno de Montemayor. En la jornada de ayer, la imagen regresó a su ermita tras culminar la restauración llevada a cabo por el montillano Miguel Ángel Sánchez y el lucentino Manuel Espejo.
La actual imagen sustituyó a la original —desaparecida durante la Guerra Civil—, una obra del siglo XVIII atribuida al granadino Diego de Ramos. La hermandad encomendó entonces al imaginero Martínez Cerrillo la ejecución del nuevo Nazareno, bendecido en 1937, manteniendo así la histórica devoción del pueblo de Montemayor.
El paso del tiempo había provocado diversas alteraciones estructurales y estéticas que desvirtuaban la fisonomía original de la imagen. Ante esta situación, la hermandad decidió confiar nuevamente en Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo para acometer una intervención subvencionada por la Diputación de Córdoba con más de 15.000 euros.
La actuación ha permitido el cierre y consolidación de grietas y fisuras que atentaban sobre la estabilidad de la talla, especialmente en la cabeza, recorriendo la frente, el cuello y la espalda, causando, además, el levantamiento y pérdida de estratos pictóricos. Además, se ha fijado la policromía, encargándose de su limpieza químico-mecánica controlada, eliminando depósitos de suciedad acumulada que impedían la lectura correcta de la obra debido al oscurecimiento de la misma. Todo ello a través de la utilización de materiales inocuos y reversibles, por medio de los criterios de conservación y restauración, se ha podido recuperar la homogeneidad de la encarnadura y los matices.
Como complemento a la intervención, la imagen estrena un nuevo juego de pestañas de pelo natural, elaboradas artesanalmente y adaptadas a la fisonomía de la talla, además de un nuevo sistema de fijación para las potencias.
Con esta actuación, Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo suman una nueva intervención a una trayectoria centrada en la conservación y recuperación del patrimonio sacro de la campiña cordobesa, un ámbito artístico de enorme riqueza que, en muchas ocasiones, permanece alejado de los grandes focos mediáticos.
Ambos restauradores han intervenido ya en más de una treintena de imágenes repartidas por la comarca. A esta lista se sumarán próximamente nuevas actuaciones como las del Rescatado, la Soledad o San Juan de Sahagún que se venera en San Agustín, esta última con motivo de su participación en la exposición dedicada a Juan de Mesa que acogerá Sevilla el próximo mes de noviembre.
Redacción e imágenes - Álvaro Carrasco
.png)









No hay comentarios: