La Hermandad de los Patronos inicia los trabajos de mejora en el camarín de la Virgen de la Aurora
La corporación patronal acomete tareas de urgencia para subsanar humedades y pintar el interior de la capilla mientras perfila una futura restauración sobre la Patrona a cargo de Inmaculada Navarro.
La Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora y San Francisco Solano ha iniciado una serie de actuaciones encaminadas a la conservación y adecentamiento del camarín de la Patrona de Montilla. Los trabajos, que responden a la necesidad de subsanar los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo y las recientes lluvias, se centran en una primera fase en la limpieza, reparación de paramentos y pintura del interior de este espacio que, pese a ubicarse en la Parroquia de San Francisco Solano, es de titularidad de la hermandad y, por extensión, patrimonio de todos los montillanos.
Con motivo de esta intervención, que ha obligado a instalar estructuras de andamiaje en el interior del habitáculo
La intervención, adjudicada a la empresa Pintura Industrial Jesús Palma, contempla el montaje de andamiaje para el resanado de las paredes afectadas por la humedad y el posterior pintado tanto de la cúpula -que recuperará su blanco característico- como de los muros verticales. Al tratarse de un inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), cualquier actuación debe contar con el visto bueno de la administración competente en Patrimonio, que en esta ocasión ha autorizado las labores de limpieza y mantenimiento para controlar posibles filtraciones.
Para sufragar estos gastos, la hermandad ha venido realizando diversas acciones, destacando la campaña de los "corbatines" durante la pasada novena de octubre, cuyos donativos se destinaron a este fondo pro-restauración. No obstante, la hoja de ruta de la Junta de Gobierno es más amplia y se irá ejecutando de manera escalonada según la disponibilidad económica.
En este sentido, la hermandad ya cuenta con los presupuestos necesarios para acometer, en una fase posterior, la impermeabilización de la azotea y la limpieza de los tejados, una actuación clave para cortar de raíz la entrada de agua
Una joya del barroco granadino pendiente de intervención
Más allá de la arquitectura, la hermandad mantiene en el horizonte el proyecto para intervenir sobre la propia talla de la Patrona. Ahora, la intención es realizar la restauración de la mano de la restauradora montillana Inmaculada Navarro Polonio, quien ya recuperase la imagen de San Francisco Solano en 2024, para acometer los trabajos en un futuro sin interferir en los cultos patronales.
La intervención vendría a preservar una pieza de incalculable valor, atribuible al escultor barroco granadino Diego de Mora por sus coincidencias estilísticas con otras obras del sur de la provincia, como la Inmaculada Concepción de la iglesia del Valle de Lucena. La Virgen, de dulcísimo rostro enmarcado por una cabellera de sinuosos bucles, sostiene al Niño Jesús desnudo en ademán de bendecir y porta un estandarte de plata, vistiendo túnica roja y un dinámico manto recogido sobre el brazo izquierdo.
La imagen se entroniza habitualmente sobre una peana de dos octógonos concéntricos con ángeles, dentro de un retablo de madera tallada y dorada que data de 1740. Esta pieza, atribuida tradicionalmente a Alonso Cano -aunque de fecha posterior-, destaca por su planta quebrada, sus estípites con guirnaldas de flores y una gran corona imperial en el ático sostenida por ángeles, conformando uno de los conjuntos más notables del patrimonio religioso local.
Recordar cabe los orígenes de la cofradía, siendo la primitiva Cofradía de Nuestra Madre y Señora de la Aurora que fue aprobada canónicamente en 1703, aunque la actual corporación es fruto de la fusión en 1976, bajo el párroco D. Lorenzo López-Cubero, de las dos hermandades que honraban a los Patronos de Montilla.
Redacción e imágenes - Álvaro Carrasco


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